Como preparar la mesa perfecta para tu restaurante

montaje de la mesa

Conocer el correcto montaje de la mesa de tu restaurante es básico y primordial.

La mesa es el lugar donde el cliente pasará la mayor parte del tiempo en tu restaurante. Por ello debes cuidar todos los detalles de la misma, ya que la apariencia de la mesa tiene un gran efecto en la expectativa del comensal y su disfrute de la comida.  Conocer el correcto montaje de la mesa de un restaurante es básico y primordial.

La disposición de una mesa puede ser la clave del éxito o del fracaso. Es una de las primeras cosas que el cliente verá al llegar a tu establecimiento, y por lo tanto es imprescindible crear una primera impresión positiva, que permita disfrutar de la comida con la máxima satisfacción.

Desde Bedoya Hostelería queremos explicarte lo que dicta el protocolo sobre la correcta distribución en la mesa de un restaurante de la vajilla, cristalería y cubiertos, sin olvidar la mantelería, servilletas y centros de mesa.

Mantelería y servilletas

Lo primero es vestir la mesa con un mantel y cubremantel. Colocarlos de tal forma que no queden arrugas y estén lo más centrados posibles. Se aconseja que el color del mantel sea blanco o en su defecto, un tono claro para verificar la limpieza del mismo así como para que resalten más los alimentos.

Las servilletas irán a juego con el mantel. Deberás situarlas encima del plato o a la izquierda del primer tenedor, y aunque existen diversas opiniones, debe evitarse introducirlas dentro de las copas. Enróllalas de forma cilíndrica y colócales servilleteros originales. También está de moda formar figuras y colocarlas en el centro del plato.

montaje de la mesa

Centro decorativo mesa

Una adecuada decoración de las mesas de tu restaurante mejorará el ambiente en el establecimiento y proporcionara a tus clientes un entorno cálido y agradable. En el próximo post te daremos algunas ideas y consejos para decorar la mesa de tu restaurante y marcar tendencias.

Vajilla y cubertería

Una vez que hayas colocado la mantelería y el centro decorativo, es el turno de colocar la vajilla, cubertería y cristalería para completar el montaje de la mesa de tu restaurante.

En primer lugar, para empezar a situar la cubertería en el lugar correspondiente, debes colocar el plato base, un plato que sirve para presentar la mesa. Si el plato tiene algún adorno o logotipo del restaurante, éste debe estar bien centrado y mirando al cliente.

Crea estilo en tu hotel o restaurante con diferentes tipos de vajillas: redondas, cuadradas, de porcelana, de pizarra… un sinfín de propuestas a la medida de tu establecimiento de hostelería.

El siguiente paso es colocar los cubiertos en orden de utilización, es decir, en el exterior situarás el que se utilice primero y el más cercano al plato será el correspondiente al último plato.

En el lado derecho deberás colocar los cuchillos y las cucharas. Para los entrantes se utiliza un cuchillo liso de punta roma, para las carnes un cuchillo dentado y para los pescados, el que tiene forma de espátula.

En el lado izquierdo del plato colocarás los tenedores, siempre con las puntas hacía arriba. El tenedor de tres puntas es para los pescados y el de cuatro para las carnes.

Por último, los cubiertos del postre deberás situarlos encima del plato.

Para continuar con el montaje de la mesa, una vez colocados los platos y cubiertos, situarás el plato de pan en la parte superior izquierda.

Cristalería

En último lugar colocarás las copas. Se colocan de mayor a menor tamaño, de izquierda a derecha, en la parte superior del plato ligeramente a la derecha. La copa de mayor tamaño será para servir el agua, a su derecha deberás colocar la copa de vino tinto y seguidamente la de vino blanco.  Por último, en el caso de que haya copa de cava, esta deberás colocarla a continuación de la copa de vino blanco.

Pero recuerda que tu cliente tiene que sentirse cómodo, sin agobiarse con un montón de artilugios que no va  usar, además, si hay algún comensal menor de edad y no puede beber alcohol, deberás retirarle las copas de vino.

No puede faltar ningún detalle, de estos dependen que tus clientes queden impresionados y con ganas de volver a tu establecimiento. Por supuesto, puedes realizar todas las variaciones que sean necesarias acorde a tu local y necesidades.

¡Ya tienes la mesa lista para atender a tus comensales!, solo queda abrir las puertas y recibirlos con una gran sonrisa. No olvides que el trato es algo fundamental.